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Discusión:Sanidad

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En 1974, el Ministerio de Sanidad canadiense, dirigido por Marc Lalonde, publicó «''A New Perspective on the Health of Canadians''». Este informe identificó cuatro grandes determinantes de la salud: biología humana, medio ambiente, estilos de vida y sistema sanitario. La biología comprende herencia genética, el sexo, la edad o el envejecimiento y la susceptibilidad individual. El medio ambiente incluye calidad del aire, ruido, seguridad vial, zonas verdes, cambio climático y entorno social (redes de apoyo, cohesión, violencia), entre otros. Los estilos de vida son aquellos comportamientos que adoptan las personas, abarcando aspectos como el consumo de tabaco y alcohol, la alimentación, o la actividad física. Finalmente, el sistema sanitario, en el que influyen aspectos como su financiación, accesibilidad, calidad y estructura del sistema. El modelo Lalonde evidenció que la salud no depende solo de la genética y del sistema sanitario, y por tanto las políticas para mejorar la salud han de ser intersectoriales.<br>La Organización Mundial de la Salud amplió esta perspectiva con la definición de los '''determinantes sociales''', que son las condiciones en las que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen. La Comisión para Reducir las Desigualdades en Salud en España en 2010 organizó estos determinantes sociales en dos niveles. Los determinantes estructurales engloban el contexto socioeconómico-político y los ejes de desigualdad (clase social, género, edad, etnia, territorio) que distribuyen poder y recursos en la sociedad. Los intermedios abarcan recursos materiales, sistema sanitario y factores psicosociales, que a su vez influyen sobre biología y conductas. La interacción de estos elementos genera desigualdades en salud, esto es, diferencias en salud innecesarias, injustas y evitables. La medición de las desigualdades es fundamental para identificar poblaciones en situación de mayor vulnerabilidad y mejorar sus condiciones.<br>En España se puede observar una importante variabilidad territorial en la distribución de distintos determinantes de la salud. Unos de estos determinantes sociales son el nivel educativo y los ingresos. La población con estudios básicos e inferiores y con bajos ingresos presenta un marcado gradiente norte-sur. Las comunidades septentrionales, salvo excepciones, presentan menores porcentajes de población con estudios básicos o inferiores y con ingresos por unidad de consumo inferiores a 5.000 €. En cuanto a las islas, si bien Illes Balears y Canarias tienen porcentajes similares de población con estudios básicos o inferiores, el porcentaje de población con bajos ingresos en Canarias es muy superior al de Illes Balears. Resulta importante conocer esta distribución porque el nivel de estudios y los ingresos económicos determinan el estado de salud de la población, teniendo aquellas personas con bajo nivel de estudios y bajos ingresos un peor nivel de salud.<br>Los '''factores ambientales''' también varían en España. Entre el 25% y el 35% de la ciudadanía de Comunitat Valenciana, Castilla-La Mancha, Madrid y Andalucía, y más del 35% en Canarias e Illes Balears, declara no disponer de zonas verdes urbanas, mientras que la carencia afecta a menos del 15% en Galicia, Asturias, Navarra y Extremadura. Los umbrales térmicos que disparan la morbilidad tampoco son uniformes: superan los 36,1 °C en áreas de Aragón, Extremadura, Castilla-La Mancha y Andalucía, pero bajan de 28,1 °C en zonas del norte, por lo que los planes frente al calor deben adaptarse al contexto local. Aspectos como las zonas verdes y los umbrales de temperatura máxima de impacto en salud también afectan a la salud.<br>Los [https://estilosdevidasaludable.sanidad.gob.es/ estilos de vida] confirman la heterogeneidad territorial. El sedentarismo, definido como la falta de ejercicio y ocio pasivo, afecta a menos del 25% de la población de la Comunidad de Madrid, Asturias, País Vasco y Navarra, pero a más del 40% en Castilla-La Mancha, Murcia y Melilla, sin patrón claro por sexo. En cuanto a la alimentación, el 39,8% de los españoles no consume fruta ni verdura a diario. El consumo mínimo recomendado es de 400g (unas cinco raciones al día) y, en casi todas las comunidades, los hombres ingieren menos fruta y verdura que las mujeres.<br>Aunque ha descendido en los últimos años, el tabaquismo persiste en el 16,6% de la población española. Los hombres superan la media nacional en casi todas las comunidades salvo Asturias, Cantabria, Madrid y Ceuta. El [https://www.sanidad.gob.es/areas/promocionPrevencion/alcohol/documentosTecnicos/docs/Alcohol_cuanto_es_mucho.pdf consumo de alcohol de riesgo], definido como la ingesta diaria de al menos 40g de alcohol puro en hombres o 20g en mujeres, equivalentes a dos cañas y media de cerveza o 200 ml de vino, afecta al 1,3% de la población. Como se puede observar en el mapa ''[[:Archivo:Enelaboracion.jpgXXX|right|thumb|300px|XXXBebedores de riesgo de alcohol]]'' las prevalencias superan la media en la mayoría de las comunidades autónomas. En la comparación por género, en Cataluña, Castilla y León, Asturias y La Rioja, las mujeres tienen un mayor consumo de riesgo, pero también hay que tener en cuenta que se mide de diferente manera en función del género.<br>
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